SOLO
POR HOY de Juan XXIII
Sólo por hoy, seré feliz.
Por eso haré verdad lo que alguien dijo: "la mayoría
de la gente es tan feliz como desea serlo". La felicidad es
algo de adentro de uno, no de afuera.
Sólo
por hoy, trataré de ver la vida por lo que es y no por lo
que yo quisiera que fuera. Aceptaré a mi familia, lo que
hago y mi suerte como son y procuraré armonizar con ello.
Sólo
por hoy, cuidaré de mi, ejercitaré mi cuerpo, lo atenderé
y alimentaré. No abusaré de él, no lo abandonaré.
Sólo
por hoy, trataré de ser amplio de espíritu. Aprenderé
algo útil, no seré un holgazán mental. Haré
que se me permita usar mi esfuerzo, mi concentración, mi
meditación.
Sólo
por hoy, ejercitaré el alma de tres modos: haré algún
bien sin que lo descubran y haré dos cosas que no me agrade
hacer.
Sólo
por hoy, seré agradable, tendré el mejor aspecto que
pueda. Me mostraré cortés, seré generoso, no
encontraré defectos en nada y no intentaré modificar
ni dirigir la vida del prójimo.
Sólo
por hoy trataré de vivir el día de hoy sin querer
solucionar todos los problemas de la vida.
Sólo
por hoy tendré un plan, anotaré por escrito todos
lo que pienso aunque después no lo pueda cumplir todo, pero
igual lo haré. Y eliminaré dos vicios: la prisa y
la indecisión, pero sólo por hoy.
Sólo
por hoy, me daré media hora de tranquilidad para poder pensar
acerca de mi. A veces pensaré en Dios para descubrir cuál
es el objetivo de mi vida.
Sólo
por hoy, no tendré miedo, y especialmente no tendré
miedo a ser feliz y a disfrutar de la vida, de amar y de creer que
los que amo me aman.
Sólo
por hoy,....