LA
VERDADERA RIQUEZA.......... ¡EL AMOR EN EL ALMA!
(Enviado por M. Rebeca Cuevas Vásquez)
Vivimos en un mundo materialista, donde el ser humano ha quedado
en un segundo plano. Ya no importa cúales son tus sentimientos,
qué sentido das a la vida,cuales son tus sufrimientos,qué
piensas, etc. sino que más bien sentimos que.... " Cuanto
tienes, cuanto vales".
Con demasiada frecuencia, vemos como las personas, destruyen sus
familias, se angustian, se deprimen, se vuelven egoístas,
mienten, calumnian, atropellan a los demás, en aras de conseguir
sus deseos materiales, dinero, poder, status,etc. para alcanzar
...¿ La felicidad?
Creo que vale la pena hacer un alto en el camino y detenerse a pensar.
De ser así, los pobres, los humildes, los harapientos, los
que sufren hambre....¿ No valen nada?..y...¿No pueden
ser felices?
Y ...¿qué pasa si no conseguimos todo lo que queremos?
La envidia, el peor mal que existe dentro de nosotros, se apodera
de nuestra mente, generando odio y resentimiento contra todo aquel
que posea "algo" de lo que nosotros no logramos conseguir.
Se puede llegar a los extremos,incluso, envidiar hasta la forma
de ser y de pensar del otro....y tratar por todos los medios de
aniquilarlo.
Me pregunto...¿Qué se consigue con esto?....¿Ser
feliz mirando sufrir a otros?
Se enferma el alma, y, cuando eso ocurre, lo único que puede
sanarla es el amor.
Me parece que la vida es para compartir, lo poco y nada que tengamos.
Nunca seremos tan pobres para no tener una sonrisa, una caricia,
un abrazo, un "te amo" dicho desde el alma, escuchar,
extender tus manos hacia quien te necesita, mirarlo a los ojos,
ponerse en su lugar, pedir por favor y dar las gracias. Gestos tan
sutiles y tan simples, que pueden derribar barreras.
Recuerda que si tus bolsillos están vacíos, el amor
de tu alma es tu mayor riqueza. Más aún, si dices
amar a Dios, ama también a tu prójimo, de verdad y
con verdad aunque duela escucharla. Perdona y perdónate a
tí mismo. Dios quiere que seamos felices...amándonos,perdonándonos,
entregándonos con dedicación a quienes más
sufren y nos necesitan.
Quizás, si nos dijeran que tan solo nos queda un día
de vida, correríamos para gritar a medio mundo nuestro amor.
¿Qué esperamos? tal vez el mañana nunca llegue.
¡¡¡Hagámoslo hoy!!! y vivamos como si cada
día de vida, fuera el último. ¿Te parece un
sueño?
No. Hazlo realidad y vas a sentir.......
¡¡¡Que eres el ser humano más feliz y rico
del mundo!!!
Espero que Dios Padre ilumine tu camino, el Espíritu Santo
ilumine tu corazón y Nuestro Señor Jesús te
enseñe su Humildad, su Pobreza y su Amor.
Dios te bendiga.
Con amor
Rebeca.