Día del Amigo
El 20 de julio de 1969 todos los hombres nos unimos en una hazaña
sin precedente : Llegamos a la Luna y desde allí escuchamos
este mensaje: Aquí hombres del planeta tierra pusieron pie
por primera vez en la Luna...vinimos en paz, en nombre de toda la
humanidad
Este
deseo de una unión mundial hace surgir el Día del
Amigo.
La
amistad es sinónimo de amor y no de cualquier amor; sino
de uno de los más desinteresados y más fuertes que
puede vivir un ser humano.
Jesús mismo nos dice a quienes queremos ser sus discípulos
:
"Yo
los llamo amigos porque les he dado a conocer todo lo que oí
de mi Padre. No hay amor más grande que dar la vida por
los amigos " Jn 15, 13-14.
Dar la vida va mucho más allá de un afecto sensible,
de una armonía de carácter, no es una idea, es una
forma de vida.
Dar la vida apunta más lejos de su simple compañerismo
o una buen disposición de acompañar "en las
buenas y en las malas".
Dar
la vida significa entrar en las dimensiones más profundas de
la amistad, implica vivirla con esa intensidad y esa calidad que nos
enseña nuestro maestro: Jesucristo.
Cristo vivió la amistad. Los hermanos Lázaro, Marta
y María fueron amigos de Jesús. Jesús llama
a Lázaro "nuestro amigo" y "lloró"
por él, al punto que los presentes exclamaron: "Cómo
lo amaba"(Jn 11, 1-44).
Jesús
también nos dice: "Vengan a mí todos los que
se sientan agobiados y yo los aliviaré" (Mt 11,28);
esta invitación es un estímulo a vivir la amistad
como una actitud de amor disponible, generoso y sacrificado.
Oracion
para el amigo | Bienaventuranzas
del Amigo